Gattás y Rojas, los patiños

Lalo Gattás y Rodolfo González Valderrama se reencontraron públicamente el pasado tres de febrero, cuando el alcalde acompañó al delegado federal en la inauguración de la primera sucursal del Banco de Bienestar en Victoria. 

Lalo Gattás y Rodolfo González Valderrama se reencontraron públicamente el pasado tres de febrero, cuando el alcalde acompañó al delegado federal en la inauguración de la primera sucursal del Banco de Bienestar en Victoria. 

Ese mismo día, pero en Nuevo Laredo, Alejandro Rojas Díaz Durán y Francisco Chavira ofrecieron una rueda de prensa para exigir a la dirigencia nacional de MORENA reponer el proceso de selección de su candidato a la gubernatura. 

Por su puesto que no se trata de ninguna coincidencia, finalmente todos pertenecen al mismo grupo político y para fines prácticos se han convertido en los operadores de Ricardo Monreal en Tamaulipas.

Así que al igual que su jefe, el Senador rebelde; Gattás, Díaz Durán y compañía, buscan dinamitar desde dentro a su partido por la ambición del zacatecano de convertirse en candidato presidencial, incluso en contra del beneplácito de López Obrador. 

De ahí que no les importe comprometer a Morena en medio de un proceso electoral. Porque tampoco fue coincidencia que estas demostraciones ocurrieran precisamente la misma semana en que Mario Delgado vino de gira por Tamaulipas. 

Está claro que López Obrador no cambiará de candidato, ni en Tamaulipas ni en ningún otro de los estados en los que habrá elecciones, y esto lo saben Gattás y Díaz Durán, por eso esta rebelión debe de entenderse desde un contexto nacional. 

Y ese contexto es que Ricardo Monreal busca debilitar a Morena y al propio López Obrador para obligarlo a que la designación de la candidata o candidato presidencial no sea por dedazo o ‘encuestas’ controladas desde el partido, sino mediante una consulta ciudadana. 

Por eso Monreal busca por todos los medios posibles que su partido pierda en Tamaulipas y en el resto de las entidades en la próxima elección. 

Y ahí es donde entran personajes como Lalo Gattás, Rodolfo González y Alejandro Rojas Díaz Durán. 

Como ocurrió antes de la definición de la candidatura, Alejandro Rojas sigue con su rol de ‘golpeador’, dividiendo a la militancia y a la clase política en Morena, mientras que Rodolfo González está a cargo de los programas federales, es decir, el padrón del voto duro de Morena, lo que deja a Gattás como un apoyo financiero. 

El alcalde de Victoria ha dejado claro que solo es un morenista de membrete. No concuerda con los principios del partido y mucho menos con los de López Obrador.

Eso lo saben en Morena Tamaulipas y por eso prácticamente lo han hecho a un lado. 

Pero lejos de redimirse, Gattás ha buscado el acercamiento con otras fuerzas políticas. Igual que lo ha hecho Ricardo Monreal, y es que ambos saben que tarde o temprano dejarán (voluntaria o involuntariamente) el partido de López Obrador. 

De ahí que no duden en ningún momento en anteponer sus intereses personales sobre los del  movimiento popular que los llevó hasta el puesto que ocupan ahora. 

Pero la pregunta no es qué va hacer Morena, sino cuando, porque Mario Delgado tuvo una muestra de la división que los monrealistas han provocado, y sabe que tanto el partido como sus figuras nacionales tendrán que intervenir para ponerles un alto. 

En el espectáculo, cuando un cómico no es tan bueno para lograr retener la atención de su público y provocar un sonrisa, se recurre muchas veces al uso de un patiño, un asistente que esté dispuesto al ridículo para hacer quedar bien a la estrella del show. 

Pues eso es en lo que Lalo Gattás y Díaz Durán se han convertido, en unos patiños de Ricardo Monreal, pero su objetivo no es lograr una sonrisa, sino hacerle daño a su partido en pleno proceso electoral… y lo están logrando. 


Pues eso. 

Es bueno saberlo: 1) La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) es una de las tres instituciones de educación superior en México precursoras en estudios de crímenes y daños socio ambientales actuales desde la contribución de la criminología.

Investigadores y docentes de los programas de Licenciatura y Posgrado en Criminología y Ciencias Forenses de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa-AZTLÁN (UAMRA) desarrollan una línea de investigación en criminología verde. 

Al respecto, el Dr. José Luis Carpio Domínguez, profesor investigador de la UAMRA comenta que la UAT, junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Tecnológico Superior de Abasolo en Guanajuato, son las únicas instituciones que trabajan en temas sobre problemáticas socioambientales y crímenes ambientales desde la perspectiva de la criminología.

Dijo que la UAT tiene la oportunidad de ser un parteaguas en la generación del conocimiento desde esa perspectiva, pues actualmente desarrolla algunas investigaciones relacionadas a la comprensión de esos fenómenos criminales, el análisis de las causas y consecuencias de tales daños, y reflexiona sobre cómo los cuerpos normativos, los sistemas de justicia penal, los individuos y los grupos responden, o deberían responder.

Comentó que, como parte de las investigaciones que se desarrollan, están colaborando en un trabajo sobre indigenismo y conservación ambiental con la Universidad de Oslo en Noruega, que versa sobre todas las actividades que desarrollan grupos indígenas para la conservación y de cómo han sido victimizados y vulnerados por grandes empresas e instituciones. 

Aunado a esto, agregó, realizan estudios en torno al análisis global de la criminalidad en México, el comercio ilegal de flora y fauna como amenaza a la biodiversidad y la intersección de los fenómenos criminales ambientales.

Experimenta UAT bioinsecticida para combatir el dragón amarillo

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-Expertos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) experimentan la elaboración de un insecticida a base de cítricos que pueda servir para combatir al vector de la enfermedad conocida como huanglongbing (HLB o dragón amarillo) que afecta diversas especies de plantas del género citrus, entre los que están el limón, la naranja y la mandarina.
Al respecto, el investigador de la UAT, doctor Fabián Eliseo Olazarán Santibáñez, refirió que los trabajos exploratorios forman parte de la tesis doctoral “Insecticida del D-limoneno obtenido de los frutos de citrus auratium contra el diaphorina citri”. 
El proyecto, autoría del maestro Arcadio Guadalupe Perales Hernández, estudiante de doctorado en la UAT, contempla la creación y uso de un insecticida, utilizando la sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de la naranja dulce y la naranja agria, con el propósito de controlar el insecto diaphorina citri, vector del dragón amarillo o huanglongbing. 
El trabajo pretende también el manejo de las bacterias que causan esa enfermedad en los cítricos y provocan importantes pérdidas económicas debido al deterioro de las plantas. 
La idea está basada en el producto comercial denominado D-limoneno, una sustancia activa insecticida natural, de origen vegetal, que se usa en la medicina veterinaria contra plagas agrícolas y domésticas. 
Sin embargo, los investigadores de la UAT buscan sustituir los activos plaguicidas sintéticos por ingredientes naturales y usar el resultado en el combate al insecto que origina la enfermedad de los cítricos. 
Olazarán Santibáñez explicó que el diaphorina citri es una especie de psílido asiático que se encuentra ampliamente distribuido a nivel mundial. “Es un insecto que ataca las hojas de las plantas de cítricos, absorbiéndoles grandes cantidades de savia”, precisó. 
“También sirve como vector del dragón amarillo, que es catastrófico y se desarrolla por el agente causal candidatus liberibacter; genera clorosis en las hojas, reduciendo significativamente su crecimiento; y produce la muerte del árbol infectado”, añadió.
Sostuvo que el diaphorina citri apareció en México en 2009 y se propaga desde entonces en los árboles de cítricos. Y en 2014, el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Tamaulipas (CESAVETAM) estableció un programa de monitoreo con el fin de controlar la dispersión del insecto plaga y de la enfermedad bacteriana. 
Indicó que el D-limoneno es probablemente la mejor defensa para los árboles; su efecto ha sido probado en algunas especies de mosquitos, resultando con potente efecto insecticida. Puede aplicarse diluido en agua o concentrado sobre diferentes tipos de plantas y se espera que actúe eficazmente contra insectos adultos y ninfas.
“Además, tiene una cualidad sobre la mayoría de las sustancias usadas como insecticidas que son muy tóxicas tanto para la salud como para el medioambiente, es biodegradable, no tóxico y su obtención es de bajo impacto ambiental, por lo que no influye en incrementar los problemas ambientales y ecológicos”, acotó. 
Finalmente, detalló que en la investigación también participan la doctora Griselda Gaona García y el doctor Francisco Reyes Zepeda, y que los trabajos exploratorios se realizaron en la zona citrícola de los municipios de Güémez, Hidalgo y Padilla.