Capacita UAT a docentes en programas de evaluación del examen EGEL

Inaugura Rector taller en materia de elaboración de reactivos por área de conocimiento para las evaluaciones diseñadas conforme al Examen General de Egreso de Licenciatura.

A fin de fortalecer la formación de profesionales competitivos, el Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) Ing. José Andrés Suárez Fernández, inauguró el Primer Taller de Elaboración de Reactivos para profesores e investigadores integrantes de las Academias EGEL de esta casa de estudios.

Durante la apertura del programa que se imparte en la modalidad virtual mediante la Plataforma de Microsoft Teams, el ingeniero Suárez Fernández emitió un mensaje de bienvenida a la comunidad docente de la universidad que participa dentro de las actividades implementadas por la Secretaría Académica, a través del Centro Institucional de Capacitación Docente (CICAD) y la Dirección de Desarrollo Curricular (DDC).

Destacó que la evaluación del contenido académico constata la formación de las nuevas generaciones de profesionistas y que este ejercicio permite la comparación y evaluación con otras instituciones educativas del país.

En este sentido, agregó que la universidad ha avanzado en la valoración del EGEL a nivel nacional, particularmente en áreas de la salud.

Por su parte, la Dra. Rosa Issel Acosta González, secretaria académica de la UAT, le hizo entrega al Rector José Andrés Suárez Fernández de un reconocimiento por la encomiable labor realizada al frente de la máxima casa de estudios en Tamaulipas.

La funcionaria agradeció al Rector el apoyo que ha dado a todas las actividades académicas en beneficio de la comunidad universitaria, luego de mencionar que, desde 2019, se inició una tarea para formalizar, fortalecer y concretar el trabajo colegiado de los docentes a través de las 250 academias que se encuentran trabajando colaborativamente en la Universidad, mediante estrategias de actualización, capacitación y seguimiento a la trayectoria de los estudiantes.

El Taller está dirigido a integrantes de la Academia EGEL-UAT, enlaces y facilitadores CICAD de las diferentes dependencias de la universidad que diseñan, elaboran

y desarrollan reactivos por áreas de conocimiento para las evaluaciones formativas diseñadas conforme al Examen General de Egreso.

Tiene como objetivo reforzar los conocimientos en los estudiantes por medio de una retroalimentación en las áreas disciplinares que contengan los exámenes de egreso y se relacionen con el plan de estudios, para implementarlos a programas de estudios pertinentes y de calidad.

Dicho taller se imparte en la modalidad virtual del 22 de octubre al 19 de noviembre del 2021, en sesiones semanales con actividades síncronas y asíncronas, obteniendo al finalizar un reconocimiento con validez de 60 horas de capacitación académica.

En la apertura de actividades, el Rector estuvo acompañado presencialmente por secretarios de la administración central, y a distancia por directores, coordinadores y personal docente de las diferentes facultades, unidades académicas y escuelas de la UAT.

Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

La máxima casa de estudios de la entidad inició el proceso de patente de este biocompuesto elaborado con almidón, quitosano y fibras de framboyán, el cual elimina contaminantes altamente tóxicos.

Con el objetivo de combatir la contaminación por metales pesados en los recursos hídricos, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) impulsa el desarrollo de un biocompuesto avanzado y sostenible diseñado para la filtración de agua a bajo costo.

La innovación es liderada por María Fernanda González Arellano, egresada de la carrera de Ingeniero Químico de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán (UAMRA), bajo la asesoría académica del Dr. Juan Roberto de la Torre Escareño.

El diseño aborda directamente la problemática del cromo hexavalente (CrVI), un contaminante altamente tóxico, carcinógeno y de difícil eliminación mediante métodos convencionales. Para resolverlo, la investigadora desarrolló una matriz biodegradable que combina almidón termoplástico, quitosano y fibras extraídas de la vaina del árbol de framboyán (Delonix regia).

Debido a su viabilidad e impacto ambiental, la UAT ya inició el proceso para patentar este producto, el cual constó de cuatro etapas: recolección, molienda, formulación y termoprensado. Tras su fabricación, el biocompuesto se sometió a una rigurosa evaluación experimental. Mediante análisis espectroscópico (ATR-FTIR) se identificaron los grupos funcionales de la matriz polimérica que interactúan y adsorben el metal pesado. Complementariamente, se evaluó su dureza y estabilidad en medios acuosos, se confirmó su coloración rojizo-amarilla, típica de los componentes lignocelulósicos, y se cuantificó su capacidad real de retención del contaminante. Además, un análisis estadístico por superficies de respuesta determinó las condiciones óptimas de operación, validando la viabilidad de escalar este proceso a nivel piloto industrial.

El estudio técnico también demostró una sólida ventaja financiera. A nivel laboratorio, el costo de producción por muestra es de 118 pesos; sin embargo, al escalar el proceso a nivel piloto, el costo proyectado disminuye drásticamente a un rango de entre 0.9 y 3.2 pesos por unidad. Actualmente, el quitosano es el insumo de mayor valor (representa entre el 40 % y el 60 % del costo total), por lo que ya se plantea obtenerlo a partir de residuos de la industria camaronera para abaratar aún más la producción. En términos comparativos, mientras que fabricar un gramo de filtro comercial cuesta alrededor de 10 pesos, el material desarrollado en la UAT reduce este costo a tan solo 10 centavos por gramo.

A partir de este análisis, y mediante la modificación química de la celulosa (mercerización) combinada con técnicas de fabricación e impresión 3D de nuevos dispositivos, la propuesta busca ofrecer al mercado filtros especializados con un valor final estimado de 120 pesos, frente a las alternativas comerciales convencionales que oscilan entre 1 500 y 3 500 pesos.

Por su rigor científico, enfoque de economía circular y viabilidad de transferencia tecnológica, el proyecto obtuvo el Primer Lugar en la Categoría Libre del Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica ExpoCiencias Tamaulipas 2026. Con este logro, la UAT reafirma su compromiso con la investigación aplicada y la transformación de residuos agroindustriales en soluciones de alto impacto ambiental.