La UAT y colegio de agrónomos plantean proyecto de apoyo al campo

" La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), en coordinación con el Colegio de Ingenieros Agrónomos del Norte de Tamaulipas, presentó un proyecto para analizar la situación del campo tamaulipeco, implementar estrategias de desarrollo, servicios educativos y transferencia de tecnología en beneficio de las comunidades rurales. "

 La iniciativa, denominada Programa Universitario de Apoyo Integral al Campo (PUAIC), se presentó en el marco de la reunión que presidió el rector Dámaso Anaya Alvarado con integrantes del colegio de agrónomos en la Unidad Académica Multidisciplinaria Río Bravo.

               En su oportunidad, Dámaso Anaya destacó el interés de la UAT por generar proyectos que aporten al desarrollo del agro tamaulipeco, así como al bienestar y a la igualdad de oportunidades de la población en las comunidades rurales.

                Señaló que los universitarios están aportando la investigación y la tecnología para colaborar en distintos proyectos de desarrollo social, destacándose la participación en los trabajos que encabeza el Gobierno de Tamaulipas.

                Por su parte, el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos del Norte de             Tamaulipas, José Luis Suárez Vera, agradeció al rector de la UAT su disposición para colaborar con esta iniciativa, cuyo objetivo es encontrar alternativas de solución a diferentes necesidades que enfrenta el campo tamaulipeco.

                Expresó su confianza de que, mediante este esfuerzo conjunto, se encontrarán las soluciones más adecuadas, que consoliden este importante vínculo académico, profesional y, sobre todo, humano.

              En el proyecto se detalló el propósito de apoyar desde las dependencias académicas de la UAT ubicadas en Reynosa, Río Bravo, Matamoros y Valle Hermoso, mediante la atención en aspectos relacionados con el proceso de producción agropecuaria y la salud de los habitantes de las comunidades rurales.

                   También se busca apoyar la educación de las mujeres involucradas en proyectos productivos y a los jóvenes con posibilidad de cursar estudios universitarios.

                    La iniciativa contempla la realización de un foro técnico para analizar la viabilidad del modelo agrícola que se desarrolla en la región norte de Tamaulipas, con el objetivo de generar un plan de gran visión que plasme los escenarios de corto, mediano y largo plazo que más convengan para el futuro de la agricultura regional.

Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

La máxima casa de estudios de la entidad inició el proceso de patente de este biocompuesto elaborado con almidón, quitosano y fibras de framboyán, el cual elimina contaminantes altamente tóxicos.

Con el objetivo de combatir la contaminación por metales pesados en los recursos hídricos, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) impulsa el desarrollo de un biocompuesto avanzado y sostenible diseñado para la filtración de agua a bajo costo.

La innovación es liderada por María Fernanda González Arellano, egresada de la carrera de Ingeniero Químico de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán (UAMRA), bajo la asesoría académica del Dr. Juan Roberto de la Torre Escareño.

El diseño aborda directamente la problemática del cromo hexavalente (CrVI), un contaminante altamente tóxico, carcinógeno y de difícil eliminación mediante métodos convencionales. Para resolverlo, la investigadora desarrolló una matriz biodegradable que combina almidón termoplástico, quitosano y fibras extraídas de la vaina del árbol de framboyán (Delonix regia).

Debido a su viabilidad e impacto ambiental, la UAT ya inició el proceso para patentar este producto, el cual constó de cuatro etapas: recolección, molienda, formulación y termoprensado. Tras su fabricación, el biocompuesto se sometió a una rigurosa evaluación experimental. Mediante análisis espectroscópico (ATR-FTIR) se identificaron los grupos funcionales de la matriz polimérica que interactúan y adsorben el metal pesado. Complementariamente, se evaluó su dureza y estabilidad en medios acuosos, se confirmó su coloración rojizo-amarilla, típica de los componentes lignocelulósicos, y se cuantificó su capacidad real de retención del contaminante. Además, un análisis estadístico por superficies de respuesta determinó las condiciones óptimas de operación, validando la viabilidad de escalar este proceso a nivel piloto industrial.

El estudio técnico también demostró una sólida ventaja financiera. A nivel laboratorio, el costo de producción por muestra es de 118 pesos; sin embargo, al escalar el proceso a nivel piloto, el costo proyectado disminuye drásticamente a un rango de entre 0.9 y 3.2 pesos por unidad. Actualmente, el quitosano es el insumo de mayor valor (representa entre el 40 % y el 60 % del costo total), por lo que ya se plantea obtenerlo a partir de residuos de la industria camaronera para abaratar aún más la producción. En términos comparativos, mientras que fabricar un gramo de filtro comercial cuesta alrededor de 10 pesos, el material desarrollado en la UAT reduce este costo a tan solo 10 centavos por gramo.

A partir de este análisis, y mediante la modificación química de la celulosa (mercerización) combinada con técnicas de fabricación e impresión 3D de nuevos dispositivos, la propuesta busca ofrecer al mercado filtros especializados con un valor final estimado de 120 pesos, frente a las alternativas comerciales convencionales que oscilan entre 1 500 y 3 500 pesos.

Por su rigor científico, enfoque de economía circular y viabilidad de transferencia tecnológica, el proyecto obtuvo el Primer Lugar en la Categoría Libre del Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica ExpoCiencias Tamaulipas 2026. Con este logro, la UAT reafirma su compromiso con la investigación aplicada y la transformación de residuos agroindustriales en soluciones de alto impacto ambiental.