Entonces ¿quién ganó?

Primero quien no ganó: José Antonio Meade y Margarita Zavala.

Meade es el primer perdedor, porque al ser uno de los tres aspirantes con posibilidades reales era el que más tenía que ganar y también el que más tenía que perder. 

El primer debate presidencial pudo haber sido un punto de inflexión en su campaña, pero no lo fue, el candidato del PRI lo desaprovechó. 

Su principal error: no fue capaz de diferenciarse de la corrupción priista, su negativo más grande. 

Su segundo error: los ataques que lanzó a Andrés Manuel y Ricardo Anaya carecieron de contundencia. Así que no solo fue incapaz de ganar preferencias, tampoco pudo descontarle puntos a los primeros lugares. 

Cuando esto se convierte en trending topic en las redes sociales, el chiste se cuenta solo: "Meade es el gran ganador de este debate: se llevó 3 departamentos": @gerardolammers
 
Margarita Zavala, la candidata independiente, fue la segunda perdedora porque no fue capaz de presentar ideas claras, ni siquiera justificar su candidatura ni sus aspiraciones. 

Su principal error: el excesivo tartamudeo al hablar. Su nerviosismo hacía patente su inseguridad y su inseguridad le restaba credibilidad y valor a sus propuestas. 

Su segundo error: no ser capaz de explicar cuales son las diferencias entre el gobierno que propone al de su esposo Felipe Calderón. 

Una pregunta que era obligada y para la que debió de estar preparada, pero que no supo responder. 

La participación de Margarita Zavala en los debates no aporta valor a la discusión, por el contrario, estorba y es irrelevante. 

Hasta aquí parece no haber polémica, el debate no servirá para que Meade alcance al primer lugar o para que sea un punto de relanzamiento de su campaña. 

Margarita tampoco va subir preferencias, en todo caso, es más fácil que las pierda, así que tampoco hay mucho que discutir. 

Pero, quien no perdió ni ganó: AMLO. 

Me explico. Andrés Manuel tuvo una pésima participación en el debate presidencial. 

Su participación estuvo llena de errores. 

Ahora queda claro porque faltó a ese debate que le valió perder la presidencia. 

El candidato de MORENA tal parece que no se preparó; no presentó propuestas claras, no respondió a las acusaciones directas, repitió una y otra vez las ideas vagas y sin sustancias que ha repetido en toda su campaña, muchos ques y pocos comos. 

Y sin embargo, su participación en el debate no lo tumbará del primer lugar de las preferencias. 

Es cierto, el Peje fue el candidato más atacado, pero si eres el primer lugar en la competencia es algo que debes de esperar, y por eso tienes que ir preparado, doblemente preparado. 

Pero en el caso del Peje no fue así. O una de dos, o Andrés Manuel subestimó a sus contrincantes o al electorado. Pero con todo y eso, AMLO no saldrá del primer lugar en las encuestas. 

Ahora que si este desempeño se repite en los siguientes dos debates, AMLO sí estará en verdaderos aprietos, porque la distancia entre el primero y segundo lugar es menos de diez dígitos, incluido el margen de error. 

AMLO ya perdió una elección al equivocarse y no asistir a un debate. También puede perder esta elección si vuelve a llegar sin preparación al contraste de ideas con los demás candidatos. 

Entonces, ¿quién ganó?

Ganó Ricardo Anaya y ganó Jaime Rodríguez. 

‘El Bronco’ no será presidente, ni uno, ni tres, ni cinco debates le alcanzarían, pero con participaciones como esta sí subirá en las encuestas. 

Subirá mucho más que Margarita y subirá mucho más que José Antonio Meade. 

Pero no lo hará por la calidad de sus ideas y propuestas, sino por lo memorable de sus ocurrencias, que aunque sean tontas y den risa, provocan más en el electorado que escuchar los proyectos de nación de Margarita o Meade. 

Su principal error: no respaldar los dichos con los hechos, y es que Nuevo León está convertido en un basurero. 

Su principal acierto: conectar con el electorado, presentarse cercano, informal, como un ciudadano común y corriente. 

En cambio, quien sí aprovechó el debate para subir puntos en las preferencias fue Ricardo Anaya.

El candidato del Frente dejó claro que él es la única alternativa clara frente a lo que representa Andrés Manuel. 

Su principal acierto: demostrar sus dichos con propuestas. Anaya no solo dijo porque era la primera opción frente a Andrés Manuel, también contrastó sus propuestas con las del tabasqueño. 

Su segundo acierto: ataco al primer lugar, y aunque se refirió a los otros candidatos, no perdió mucho tiempo en ellos. No se distrajo con Margarita Zavala y se entretuvo lo justo con Meade. Pero a quien no soltó en toda la noche fue a Andrés Manuel. 

Veremos si lo ocurrido en el debate se refleja en las preferencias. Todavía queda mucha campaña, incluidos dos debates. Nada está escrito. 

 El gobierno del estado continua con el reclutamiento de elementos para la Policía Estatal.
 
Para ello se ha dispuesto de un sueldo de 15,900 pesos mensuales, además de becas escolares para sus hijos, bonos de útiles, así como estancias infantiles y otras prestaciones, lo que convierten a los elementos de la Policía Estatal de Tamaulipas en los segundo mejores pagados de todo el país.  

La meta es incorporar a 7 mil policías más para reforzar los trabajos de seguridad de la Policía Estatal Acreditable.

Pues eso. 

Gobierno de Tamaulipas rechaza señalamientos de NYT contra gobernador Américo Villarreal

Gobierno de Tamaulipas rechaza señalamientos de NYT contra gobernador Américo Villarreal

* La administración estatal sostiene que no existe investigación, acusación o notificación oficial en México o Estados Unidos contra el mandatario.



* Afirma que parte de la cobertura mediática nacional atribuyó al reportaje de NYT afirmaciones que el propio diario estadounidense no publicó

Ciudad Victoria, Tamaulipas – El Gobierno de Tamaulipas rechazó de manera categórica los señalamientos difundidos en diversos medios de comunicación contra el gobernador Américo Villarreal Anaya, derivados de un reportaje publicado el pasado 27 de junio por The New York Times, y sostuvo que no existe acusación, procedimiento ni notificación oficial de autoridad alguna, en México o en Estados Unidos, que respalde dichas versiones.

A través de un pronunciamiento público, la administración tamaulipeca sostiene que no existe acusación, procedimiento ni notificación oficial de autoridad alguna, en México o en Estados Unidos, que respalde dichas versiones publicada por el rotativo estadounidense el pasado sábado 27 de junio.

“El gobernador Américo Villarreal Anaya niega de manera categórica, absoluta y contundente los señalamientos difundidos en su contra. Negamos en su totalidad los hechos que se le atribuyen. No existe acusación, procedimiento ni notificación oficial de autoridad alguna, en México o en los Estados Unidos, que los sustente”.

Subrayó que el propio reportaje del diario estadounidense no presenta las afirmaciones como hechos probados, sino que las atribuye a cinco personas que, de acuerdo con la propia publicación, “no estaban autorizadas para hablar públicamente”, por lo que se trata de fuentes anónimas, y consigna que el gobernador ya había negado los señalamientos.

Señala además: “Una versión atribuida a fuentes sin nombre no es una verdad acreditada”.
Agregó que, además de considerar falsa la versión original, diversos medios de comunicación realizaron interpretaciones propias que, asegura, se apartan del contenido publicado por The New York Times.

“A la falsedad del señalamiento expresado en líneas anteriores, se suma una segunda. Diversos medios difundieron el reportaje con interpretaciones propias, alejadas del contenido exacto de lo que publicó el New York Times. Presentaron como hechos confirmados lo que ni siquiera la fuente planteó en ninguna de las líneas en la publicación y atribuyeron conductas que nunca fueron señaladas”.

Enfatizó que el diario neoyorquino no identifica al gobernador de Tamaulipas como informante ni afirma que exista acusación comprobada alguna en su contra, por lo que considera que las interpretaciones posteriores generaron una “doble falsedad”: por un lado, un señalamiento que califica como carente de sustento y, por otro, la atribución al periódico de afirmaciones que, asegura, nunca fueron publicadas.

En su pronunciamiento, el Gobierno de Tamaulipas reiteró su respeto por la libertad de prensa y afirmó que la administración encabezada por Américo Villarreal Anaya continuará conduciéndose con transparencia y enfocada en la entrega de resultados para las y los tamaulipecos. “La verdad se acredita con hechos, no con titulares”, señala el posicionamiento oficial.

Finalmente, el Gobierno del Estado informó que el gobernador tiene un interés legítimo y personal en que prevalezca la verdad, al considerar que están de por medio su nombre, su honra y la confianza depositada por las familias tamaulipecas.

Por ello, indicó que el mandatario hace suya la aclaración difundida y manifestó su determinación de defender su buen nombre y el de su administración por todas las vías legales disponibles, al sostener que siempre ha actuado dentro del marco de la legalidad.

“El gobernador Américo Villarreal Anaya tiene un interés legítimo y personal en que la verdad prevalezca. Están de por medio su nombre, su honra y la confianza de las familias tamaulipecas que le otorgaron el mandato de gobernar. Por ello hace suya esta aclaración y manifiesta su firme determinación de defender su buen nombre y el de su Gobierno por todas las vías que la ley reconoce, con la tranquilidad de quien siempre ha actuado dentro de la legalidad”.