NO DISMINUYE RITMO DE BACHEO EN 1 AÑO

YA SE CUBRIERON MÁS DE 10 MIL HOYOS EN CALLES; Y HASTA AHORA, NINGUNO SE HA REABIERTO: OBRAS PÚBLICAS

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-El Ayuntamiento local no ha cesado el ritmo de cubrimiento de baches en el pavimento asfáltico en el primer año de la gestión del alcalde Xicoténcatl González Uresti.

El director municipal de Obras Públicas, Edgar Valdez Saldívar, dijo que hasta el pasado 23 de octubre se habían tapado 10 mil 685 hoyos en la cinta de rodamiento de vehículos en esta ciudad.

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En los primeros 6 meses de la actual administración municipal, se habían tapado 5 mil 729 baches, que representaban 20 mil metros cuadrados.

Es decir, la cifra casi se ha duplicado en los posteriores 6 meses, por lo que se demuestra que no ha bajado el ritmo de trabajo en la rehabilitación de arterias viales sobre todo primarias y secundarias.

El funcionario recalcó que, hasta ahora, todos los baches tapados por las actuales autoridades locales permanecen sellados.

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Valdez Saldívar manifestó que aparte se han rastreado  519 calles y 14 caminos de terracería, así como 15 campos deportivos.

Experimenta UAT bioinsecticida para combatir el dragón amarillo

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-Expertos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) experimentan la elaboración de un insecticida a base de cítricos que pueda servir para combatir al vector de la enfermedad conocida como huanglongbing (HLB o dragón amarillo) que afecta diversas especies de plantas del género citrus, entre los que están el limón, la naranja y la mandarina.
Al respecto, el investigador de la UAT, doctor Fabián Eliseo Olazarán Santibáñez, refirió que los trabajos exploratorios forman parte de la tesis doctoral “Insecticida del D-limoneno obtenido de los frutos de citrus auratium contra el diaphorina citri”. 
El proyecto, autoría del maestro Arcadio Guadalupe Perales Hernández, estudiante de doctorado en la UAT, contempla la creación y uso de un insecticida, utilizando la sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de la naranja dulce y la naranja agria, con el propósito de controlar el insecto diaphorina citri, vector del dragón amarillo o huanglongbing. 
El trabajo pretende también el manejo de las bacterias que causan esa enfermedad en los cítricos y provocan importantes pérdidas económicas debido al deterioro de las plantas. 
La idea está basada en el producto comercial denominado D-limoneno, una sustancia activa insecticida natural, de origen vegetal, que se usa en la medicina veterinaria contra plagas agrícolas y domésticas. 
Sin embargo, los investigadores de la UAT buscan sustituir los activos plaguicidas sintéticos por ingredientes naturales y usar el resultado en el combate al insecto que origina la enfermedad de los cítricos. 
Olazarán Santibáñez explicó que el diaphorina citri es una especie de psílido asiático que se encuentra ampliamente distribuido a nivel mundial. “Es un insecto que ataca las hojas de las plantas de cítricos, absorbiéndoles grandes cantidades de savia”, precisó. 
“También sirve como vector del dragón amarillo, que es catastrófico y se desarrolla por el agente causal candidatus liberibacter; genera clorosis en las hojas, reduciendo significativamente su crecimiento; y produce la muerte del árbol infectado”, añadió.
Sostuvo que el diaphorina citri apareció en México en 2009 y se propaga desde entonces en los árboles de cítricos. Y en 2014, el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Tamaulipas (CESAVETAM) estableció un programa de monitoreo con el fin de controlar la dispersión del insecto plaga y de la enfermedad bacteriana. 
Indicó que el D-limoneno es probablemente la mejor defensa para los árboles; su efecto ha sido probado en algunas especies de mosquitos, resultando con potente efecto insecticida. Puede aplicarse diluido en agua o concentrado sobre diferentes tipos de plantas y se espera que actúe eficazmente contra insectos adultos y ninfas.
“Además, tiene una cualidad sobre la mayoría de las sustancias usadas como insecticidas que son muy tóxicas tanto para la salud como para el medioambiente, es biodegradable, no tóxico y su obtención es de bajo impacto ambiental, por lo que no influye en incrementar los problemas ambientales y ecológicos”, acotó. 
Finalmente, detalló que en la investigación también participan la doctora Griselda Gaona García y el doctor Francisco Reyes Zepeda, y que los trabajos exploratorios se realizaron en la zona citrícola de los municipios de Güémez, Hidalgo y Padilla.