Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

Egresada de la UAT diseña material biodegradable para purificar agua a bajo costo

La máxima casa de estudios de la entidad inició el proceso de patente de este biocompuesto elaborado con almidón, quitosano y fibras de framboyán, el cual elimina contaminantes altamente tóxicos.

Con el objetivo de combatir la contaminación por metales pesados en los recursos hídricos, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) impulsa el desarrollo de un biocompuesto avanzado y sostenible diseñado para la filtración de agua a bajo costo.

La innovación es liderada por María Fernanda González Arellano, egresada de la carrera de Ingeniero Químico de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán (UAMRA), bajo la asesoría académica del Dr. Juan Roberto de la Torre Escareño.

El diseño aborda directamente la problemática del cromo hexavalente (CrVI), un contaminante altamente tóxico, carcinógeno y de difícil eliminación mediante métodos convencionales. Para resolverlo, la investigadora desarrolló una matriz biodegradable que combina almidón termoplástico, quitosano y fibras extraídas de la vaina del árbol de framboyán (Delonix regia).

Debido a su viabilidad e impacto ambiental, la UAT ya inició el proceso para patentar este producto, el cual constó de cuatro etapas: recolección, molienda, formulación y termoprensado. Tras su fabricación, el biocompuesto se sometió a una rigurosa evaluación experimental. Mediante análisis espectroscópico (ATR-FTIR) se identificaron los grupos funcionales de la matriz polimérica que interactúan y adsorben el metal pesado. Complementariamente, se evaluó su dureza y estabilidad en medios acuosos, se confirmó su coloración rojizo-amarilla, típica de los componentes lignocelulósicos, y se cuantificó su capacidad real de retención del contaminante. Además, un análisis estadístico por superficies de respuesta determinó las condiciones óptimas de operación, validando la viabilidad de escalar este proceso a nivel piloto industrial.

El estudio técnico también demostró una sólida ventaja financiera. A nivel laboratorio, el costo de producción por muestra es de 118 pesos; sin embargo, al escalar el proceso a nivel piloto, el costo proyectado disminuye drásticamente a un rango de entre 0.9 y 3.2 pesos por unidad. Actualmente, el quitosano es el insumo de mayor valor (representa entre el 40 % y el 60 % del costo total), por lo que ya se plantea obtenerlo a partir de residuos de la industria camaronera para abaratar aún más la producción. En términos comparativos, mientras que fabricar un gramo de filtro comercial cuesta alrededor de 10 pesos, el material desarrollado en la UAT reduce este costo a tan solo 10 centavos por gramo.

A partir de este análisis, y mediante la modificación química de la celulosa (mercerización) combinada con técnicas de fabricación e impresión 3D de nuevos dispositivos, la propuesta busca ofrecer al mercado filtros especializados con un valor final estimado de 120 pesos, frente a las alternativas comerciales convencionales que oscilan entre 1 500 y 3 500 pesos.

Por su rigor científico, enfoque de economía circular y viabilidad de transferencia tecnológica, el proyecto obtuvo el Primer Lugar en la Categoría Libre del Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica ExpoCiencias Tamaulipas 2026. Con este logro, la UAT reafirma su compromiso con la investigación aplicada y la transformación de residuos agroindustriales en soluciones de alto impacto ambiental.

Proyecta UAT Facultad de Medicina para Ciudad Victoria

Proyecta UAT Facultad de Medicina para Ciudad Victoria

El rector Dámaso Anaya informó que gestiona presupuesto federal y respaldo de diputados para concretar el proyecto.

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El rector Dámaso Anaya Alvarado informó este lunes 12 de octubre que la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) proyecta crear una Facultad de Medicina en Ciudad Victoria.

Para concretarla, la Universidad gestiona presupuesto del Gobierno Federal y respaldo de diputados para desarrollar la infraestructura necesaria.

Anaya Alvarado explicó que el proyecto forma parte de la expansión de los programas universitarios del área de la salud y busca acercar estas opciones educativas a jóvenes de las diferentes regiones del estado.

“Queremos que los jóvenes de las distintas regiones tengan acceso a una educación médica de excelencia sin tener que abandonar sus comunidades”, afirmó.

Como antecedente de esa expansión, en 2025 la UAT abrió la carrera de Enfermería en la sede Reynosa-Aztlán. La Universidad también cuenta con oferta educativa en salud en Matamoros, Nuevo Laredo, Victoria, Mante y la zona sur del estado.

Anaya informó además que estudiantes y pasantes de las áreas médicas participan en las brigadas de vacunación desplegadas en Tamaulipas.

La UAT continuará buscando presupuesto del Gobierno Federal y respaldo de diputados para avanzar en la infraestructura de la Facultad de Medicina proyectada para la zona centro.